ARAUCO HA TRIUNFADO.

Entre farsas y montajes concluyó el juicio en contra de 17 mapuche, la verdad triunfó y la figura del terrorismo tan manoseada por la autoridad se diluyó, nunca existió. Ahora quién compensa prácticamente dos años de reclusión, el sufrimiento, la angustia de ellos y de sus familiares, la cosa no es tan simple y el caso aún no se ha cerrado. Se ha ganado una batalla, pero no la guerra, la recuperación de las tierras y la expulsión del terrateniente ladrón es tarea pendiente.
Por otra parte subsisten motivos de preocupación, puesto que las condenas se basan principalmente en el testimonio de un testigo protegido y en la confesión de un imputado obtenida bajo tortura. Estas situaciones evidencian las debilidades de los procesos que se sustancian al amparo de la ley antiterrorista y, por lo mismo, se mantiene la necesidad de reformarla para adecuarla a las garantías del debido proceso y a los estándares internacionales de derechos humanos.
Un agitado juicio se vivió ayer en los Tribunales de Cañete, donde se absolvió a 13 de los 17 imputados por delitos de asociación ilícita terrorista, robo de madera, homicidio frustrado contra el Fiscal Mario Elgueta e incendios terroristas.
Los cuatro restantes, Héctor Llaitul, Ramón Llanquileo, José Huenuche, Jonathan Huillical, fueron condenados por homicio frustrado contra el Fiscal Mario Elgueta y los oficiales policiales que lo acompañaban en su comitiva de octubre del 2008, cuando se internó en el sector de Puerto Choque en la comuna de Tirúa.
Además fueron condenados por el robo con intimidación, contra el agricultor de la zona Santos Jorquera, también ocurrido en octubre del 2008.
Un juicio largo, cansador y lleno de significados. El apoyo de las comunidades se hizo notar el día del veredicto, llenando la sala y proclamando consignas en favor de su pueblo.
Cabe mencionar que los inculpados fueron declarados como tal, producto del testimonio de los cuestionados testigos protegidos.
Para los afectados y en voz de la vocera de los mapuches involucrados, Natividad Llanquileo, esto fue un montaje, que perjudicó la vida de todos los involucrados en hechos terroristas así como sus familias. Esto por el hecho que estuvieron cerca de dos años recluidos en diferentes centros penitenciarios del país.
El veredicto final será leído el próximo 22 de marzo al mediodía.
Defensora Nacional dice que juicio a mapuches en Cañete "no fue justo"
La Defensora Nacional Pública, Paula Vial, criticó el juicio contra los 17 comuneros mapuches que terminó el martes en Cañete y que concluyó con veredicto absolutorio para 13 de ellos y con condenas para cuatro, pero sólo por dos delitos comunes. Afirmó que el juicio no fue justo.
"De los 17 imputados perseguidos por supuestos delitos terroristas en el larguísimo juicio, ninguno fue condenado por éstos y sólo cuatro por algunos de los delitos comunes por los que eran perseguidos. Incluso, existió un voto de minoría de una de las juezas que estuvo por absolver de todo a todos", recordó la defensora.
"Y pese a que todos los representados por la Defensoría Penal Pública fueron absueltos -noticia con la que debiéramos sentirnos satisfechos de nuestra actuación-, la conclusión no puede ser positiva, pues se da en un contexto en el que existen algunos detalles con los que no concordamos y que eventualmente podrían ser revisados por un tribunal superior si se presentaran recursos", agregó.
"Resulta sin duda inquietante que en los únicos casos en los que hubo condenados, esta decisión se haya afirmado sobre la base del testimonio de uno de los sentenciados, aparentemente obtenido bajo tortura, y al de uno de los testigos sin rostro que señalaba en su testimonio haber participado, no obstante no haber sido perseguido por el Ministerio Público", añadió.
"GRUPO SOCIAL MARGINADO"
En opinión de la Defensora Nacional, los 17 comuneros mapuches acusados de terrorismo son "miembros del grupo social más empobrecido y marginado de Chile. Pero un juicio justo exige una especial protección de sus derechos. Sin embargo, antes y durante el juicio se dieron situaciones de evidente desequilibrio entre las partes".
Según Paula Vial, "sólo una vez concluida la investigación, y no durante aquella como era su derecho, la defensa conoció algunas pruebas y fue necesario un reclamo ante la fiscalía para obtener cierto orden en la información de los testigos secretos, no contrastable de todas formas".
"En el juicio se pudo constatar que uno de los acusados denunció haber sido torturado durante su detención e interrogatorio de madrugada, luego de 16 horas detenido, y pese a una querella y constatación de lesiones, la causa fue archivada sin una investigación imparcial", dijo Vial.
Añadió que "mediante testigos de oídas, se introdujeron supuestas declaraciones de menores que también denunciaron haber sido objeto de torturas en su interrogatorio. Ellos no fueron presentados en el juicio, ni tampoco su caso investigado".
"Se utilizaron sin restricciones las declaraciones de testigos sin identidad, cuya credibilidad no tuvo posibilidad de desvirtuar la defensa y aun así quedó en evidencia que uno de ellos era sordo, pero decía haber reconocido a los acusados por la voz, o que otro tenía razones para actuar por enemistad. De ninguno se pudo saber si tenía condenas o si obtuvo algún beneficio procesal o económico por declarar", recalcó la defensora.
LEY INCOMPATIBLE CON DD.HH.
"Además, todo el proceso se siguió en el marco de la Ley Antiterrorista que, pese a la reciente reforma legal, mantiene tipos penales subjetivos, imposibles de diferenciar de delitos comunes, privando de garantías, sin control judicial e incompatibles en algunos casos con estándares universales de derechos humanos", aseguró.
"En una democracia, un individuo debe ser capaz de enfrentar la acción penal del Estado en un pie de igualdad jurídica. Un procedimiento racional y justo supone que la enorme diferencia de poder entre el acusado y el acusador debe ser eliminada o al menos reducida a su mínima expresión. ¿Es posible afirmar que estos ciudadanos enfrentaron con igualdad de armas al Estado? ¿Es posible afirmar que tuvieron un juicio justo?", concluyó la Defensora Nacional.
Reacciones a la salida de la lectura de sentencia












Omar Tam dijo
Esta historia se repite en muchos países de latinoamérica. Donde la justicia chorrea para algunos y gotea para otros.
Además, ¿Qué es terrorismo? ¿Acaso no es lo que ellos hacen? Terrorismo es dominación por medio del terror, como la represión a las protestas.
Ojalá el pueblo influya en estas sentencias para que sean más justas. Debemos manifestarnos.
Un abrazo. Paz.
25 Febrero 2011 | 09:32 PM